Combustible

Seguramente alguna vez habrá hecho su propia mezcla. No es difícil y normalmente resulta mucho más económica. Sobre todo si no contiene nitrometano. Para vuelo sport de aviones y a los niveles de nuestra chata pampa húmeda las mezclas sin nitrometano andan muy bien en las cilindradas de 15 para arriba. Sino fíjense como trepa un vuelo libre motor FAI... Comprando los ingredientes en cantidad (aceite de castor y metanol) en una droguería de confianza, podemos obtener una mezcla de buena calidad sin nitro a un bajo costo. La más clásica de todas, para los motores que actualmente utilizamos en R/C, es la 80% - 20%. Más conocida como la « 4 a 1 ». 4 partes de alcohol metílico más una parte de aceite castor. Con estas proporciones tan sencillas es muy fácil prepararla sin errores y con precisión. Solamente debo contar con un bidón plástico de calidad respetable de 5 a 10 litros escrupulosamente limpio y seco, una botella de litro incolora con una marca de enrase en el pico y un embudo. Resulta muy práctico colocar al embudo un filtro de malla metálica muy cerrada yo lo he construido con un aro de alambre de aproximadamente 2 cm. de diámetro, al que se le suelda con estaño, una malla de bronce de mesh muy fino (malla metálica 200 que retiene partículas mayores de 74 micrones). Luego este se suelda dentro de un embudo de hojalata. No decidamos preparar la mezcla un día húmedo y frío tampoco lo hagamos en presencia de llama libre lo ideal es elegir un día seco y lugar templado. No filtrar los componentes hasta haber preparado la mezcla. Esto minimiza el tiempo de contacto del alcohol con el aire y su humedad. Empezamos por el aceite llenando la botella hasta la marca de enrase. En esta operación utilizar un embudo libre sin malla filtrante, luego volcamos la botella directamente al bidón esperando que escurra después sigue el alcohol metílico o metanol usando la misma botella. Antes de llegar al enrase (digamos 3/ 4 de botella) tapar y batir bien para que el metanol diluya el resto de aceite pegado a las paredes de la botella. Completar hasta la marca y volcar directo al bidón con la misma botella medir y echar directo al bidón las tres porciones de metanol restante si nuestra mezcla va a ser directamente una 4 a 1 agregamos ahora 4 cm3 de acetato de amilo por litro de mezcla Para esto necesitamos un vaso graduado en cm3 uno de 200 cm3 es adecuado lo que resta es mezclar bien agitando el bidón con ganas un buen rato y unas cuantas veces. Recordemos lo aconsejado respecto al « añejamiento » de la mezcla y la formación de esa « caspa» que se va al fondo del recipiente. Una vez formada, convendría tratar de eliminarla de alguna forma. Esto disminuye la formación de barniz y carbón en el motor. Una sería sacando de arriba con el bidón quieto sobre una mesa. Utilizamos una manguera vinílica de 6 mm de diámetro interior mantenida de alguna forma a poca profundidad del pelo líquido mientras va haciendo sifón y volcando al recipiente definitivo. Hace poco pequeñé otra forma muy elemental más efectiva y que requiere menos maniobra. Debemos conseguir antes que todo un botellón de cuello largo y afinamiento muy suave (tipo clásica botella de vino pero de mayor volumen) no se les ocurra intentar con una botella plástica de gaseosa de tipo descartable. Esta no es lo suficientemente fuerte. No se bancan la depresión y se < chupan > durante el trabajo. El otro elemento a conseguir, es un frasco chico de boca ancha y a rosca rápida. Como los de mayonesa chicos, miel, pickles, etc.. Es cuestión de recorrer las góndolas adecuadas y « darse un gusto ». Con los recipientes viejos armamos el arreglo de la figura. La tapa se pega a la botella con epoxi. Utilizar el de tipo lento. Ajustar el agujero hecho a la tapa de manera que el borde del pico quede a unos 2 ó 3 cm del borde del frasco. Lijar bien el cuello de la botella, sobre todo si es de vidrio para dar mordiente al epoxi. Una vez fraguado, ya está listo para usar, volcamos la mezcla hasta casi llenarla. Con el pico apuntando hacia arriba enroscamos el frasco. Invertimos rápidamente el conjunto y lo dejamos en posición vertical, las presiones puestas en juego hacen que el nivel de mezcla en el frasco, apenas sobrepase en pocos milímetros el borde del pico. Ajusto la tapa para evitar contacto con el aire y lo dejo en esa posición por varias horas. El sedimento comienza a caer lentamente al fondo del frasco. Siendo este de vidrio incoloro y transparente se podrá ver perfectamente. Ahora queda la maniobra final que consiste en desenroscar cuidadosamente el frasco, moviendo lo menos posible y manteniendo el conjunto bien vertical. Liberado el frasco de la tapa debo mantener el pico vertical y por debajo del pelo líquido. Rápidamente levanto y giro la botella 180° en un movimiento decidido. Se perderá una pequeña porción de mezcla, que incluso sirve para escupir algún vestigio de sedimento adherido. Ahora tenemos una mezcla añejada y libre de la caspa del tiempo.

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